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Cuando la adicción o la dependencia se dan frente a una droga de características químicas o sintéticas, la etapa de desintoxicación cuenta con obstáculos fuertes que dificultan el proceso. Las formas de interrupción o desintoxicación de la heroína, la morfina, la codeína o la metadona, todas sustancias derivadas del opio, pueden ser mediante el freno total del consumo de la droga, o mediante un proceso de disminución de las dosis, paulatinamente, hasta alcanzar el cese del consumo. El obstáculo principal, por el cual la mayoría de los consumidores no pueden dejar la droga, o por el cual muchos de los consumidores culminan por volverse adictos, es el síndrome de abstinencia. Cualquier sustancia adictiva, presenta cuando se interrumpe su consumo, el síndrome de abstinencia. Como síndrome de abstinencia se denomina a todos los síntomas y efectos que produce el organismo habituado a una sustancia, cuando se frena el consumo de la misma. Estos síntomas son los que llevan al consumidor a la necesidad de consumir nuevamente, cuestión de evitarlos. El síndrome de abstinencia en el proceso de desintoxicación El tratamiento para la desintoxicación de heroína u otros opiáceos, debe ser acompañado por la supervisión médica adecuada. El síndrome de abstinencia, en la mayoría de los casos, es tratado con drogas que reduzcan los síntomas. Sin embargo, es importante dar con las dosis justas de estas drogas, así como no dejar librado al adicto a su medicación. El síndrome de abstinencia se presenta, dependiendo de la sustancia, entre 12 horas o 48 horas después de la última dosis consumida. Los efectos y los síntomas de la abstinencia, pueden durar de 7 días a 2 semanas. Como decíamos, esto depende de la sustancia que se haya consumido, y del individuo en si. Luego de pasado el momento de la abstinencia, la terapia es muy importante, pues la depresión actúa fuertemente en el individuo, llenado, en muchas ocasiones, a un nuevo consumo. |