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El objetivo de las empresas es aumentar sus ventas, como todos sabemos. Las tabacaleras son empresas que quieren vender más tabaco, recurriendo a la publicidad para lograrlo, al igual que todas las demás. Sin embargo, el producto que ofrece es dañino y adictivo. Dentro de los consumidores de tabaco, comprar sus cigarrillos es algo habitual y constante, por lo que las empresas no deben esforzarse más que en lograr que compren una u otra marca, siendo algunas más populares y otras menos, pero siempre manteniendo una regularidad de consumidores. El objetivo central de las empresas, mediante sus publicidades, es el de atraer a aquellos que no fuman. Una mujer o un hombre de mediana edad que nunca haya fumado, es extraño que comience a hacerlo. Sin embargo, un adolescente, siendo más permeable y maleable, si puede empezar a fumar tabaco. El tabaco y los jóvenes Un adolescente, por las propias características de alguien que empieza a vivir, absorbe y se impregna de todo lo que hay a su alrededor, en pos de buscar lo que crea más conveniente. Las empresas tabacaleras, durante toda su historia han apuntado a vender su producto a los adolescentes, ofreciendo éxito a cambio. Los escasos estudios realizados acerca de la publicidad de tabaco y su influencia, objetivos y resultados, marcan que la masa en donde más repercute la publicidad, se encuentra en la franja etárea de la adolescencia y juventud. Tabaco y precaución Las consecuencias que genera el consumo de tabaco en temas de salud, ha generado discusiones y posiciones. En países, las advertencias realizadas por organizaciones mundiales de la salud ha surgido efecto, por lo que la información se vuelca a todo la población. En casos, también se han aumentado los impuestos a estas empresas y se han realizado cadenas publicitarias antitabaco. |