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La Organización Mundial de la Salud obtuvo una gran victoria en su batalla contra el tabaquismo y las empresas tabacaleras. En la actualidad mueren cerca de 5 millones de personas por enfermedades causadas por el tabaquismo, siendo una cifra en aumento. Este convenio no sólo busca la concientización sobre los efectos negativos del tabaco, sino que busca limitar y regular los movimientos de las grandes empresas tabacaleras, supervisando las publicidades comerciales que emiten, el lugar de su ubicación y el contenido de las mismas. En las últimas décadas fueron constantes las demandas y los juicios contra tabacaleras. La mayor cantidad de estos procesos judiciales echaron luz sobre diferentes conspiraciones realizadas por las empresas, desde los años cincuenta, donde, por ejemplo, decidieron ocultar información sobre el carácter dañino de su producto, luego de una reunión realizada en el año 1953, en la cual estuvieron los jefes de cinco de las más grandes compañías tabacaleras de Estados Unidos. Advertencia y prevención Uno de los aspectos importantes a los que hace referencia el tratado firmado por O. M. S., es el de la advertencia y la prevención sobre los efectos nocivos para la salud que produce el tabaco. En tanto a la prevención, no sólo se busca informar, sino que prohíbe el consumo de cigarrillos en espacios cerrados, ya sean públicos como privados. Las enfermedades causadas por el tabaco no sólo caen sobre los fumadores, sino que también sobre los denominados fumadores pasivos, al respirar el humo de tabaco. La advertencia, en cambio, exige a las empresas tabacaleras a etiquetar sus paquetes de cigarrillos y tabaco, con imágenes, reflexiones o slogans, que deben ocupar un 50 por ciento del tamaño del paquete, a ambos lados. A su vez, y quizás la medida más importante de este convenio, es la de obligar a los Estados a elevar los impuestos de las tabacaleras, en busca de compensar los gastos anuales que provoca el tabaquismo en los sistemas de salud pública de cada país. |