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Los riesgos que corren los no fumadores se instalan a partir del humo de tabaco que respiran. Se pueden diferenciar por humo primario y secundario. El humo primario es el que inhala el fumador, mientras que el humo secundario es el que éste exhala. El humo secundario, el que se mantiene en el ambiente, es igual de perjudicial que el inhalado por el fumador. El humo exhalado por los fumadores es altamente riesgoso para la salud de las personas no fumadoras que estén regularmente expuestas a él. El humo cuenta con una serie de químicos dañinos como el alquitrán, la nicotina, los irritantes y el monóxido de carbono. Los riesgos que corren los fumadores pasivos, se engloban en una serie de enfermedades como el cáncer, la bronquitis, las infecciones respiratorias, el asma, la tos o la neumonía. Precauciones y prevenciones para los no fumadores Teniendo en cuenta que es común mantener contacto con algún fumador, ya sea dentro de la familia, del grupo de amigos o de compañeros de trabajo, es saludable estar conciente que el humo que estos fumadores despiden al fumar, no sólo es dañino para el fumador, sino que para todo el que lo respire. Es difícil mantener una posición exigente para con los fumadores, sobre todo si son personas cercanas, sin embargo se debe hacer, se debe intentar concientizar a dichas personas que no sólo se estás haciendo daño a ellos mismos, sino que a todos los demás que los rodean. Se puede exigir que el fumador fume en lugares abiertos, fuera de ambientes comunes como alguna habitación particular de la casa. A su vez, si hay niños en el hogar, es fundamental evitar su exposición al humo del tabaco, pues pueden comenzar a incubar alguna de las enfermedades mencionadas. |