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A partir de las últimas décadas todos nos hemos familiarizado con el efectos negativos del uso y del abuso del tabaco, efectos que tiempo atrás permanecían ocultos por las tabacaleras, hasta haber salido a la luz. Gracias a la información que hoy en día se publicita con mayor regularidad y repercusión, así como a muchas campañas antitabaco salidas a las calles, los riesgos del tabaco han ayudado a prevenir y a hacer dejar el consumo de cigarrillos a muchas personas. Dentro de estas campañas se ha destacado en muchas ocasiones el enfoque particular sobre lo que representa el tabaquismo durante el embarazo, siendo esto uno de los puntos recurrentes en la prevención. El uso del tabaco en períodos de embarazo puede surtir efectos negativos y muchos riesgos para la salud de la madre, como del nonato. En relación a la madre fumadora, los riesgos se presentan sobre manera, dada su condición y la predisposición natural a enfermedades. En el caso del bebé, una de las consecuencias más vistas es la de una alteración en el peso, siendo mucho más bajo que en comparación con los niños nacidos de madres no fumadoras. Posibles enfermedades en madres e hijosEn cuanto a los riesgos y efectos negativos que puede sufrir una madre fumadora durante el embarazo, aparecen posibilidades como sufrir un embarazo ectópico, fallas cardíacas o hemorragias vaginales. A su vez, también se generan riesgos de abortos o nacimientos prematuros. Fumar durante el embarazo, amén de los riesgos que puede sufrir la madre, se presentan los riesgos que puede sufrir en no nacido, ya que altera y transforma las condiciones naturales de desarrollo del feto. Dentro de posibles consecuencias, como decíamos, está la pérdida de peso en el bebé. Además se pueden generar dificultades al momento del parto, fallas respiratorias, riesgos mayores a muerte súbita en el niño, leucemia infantil y posibles infartos. |