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Una de las características principales del comercio y de la publicidad de los fabricantes de cigarrillos, es que no es necesaria para mantener consumidores, pues éstos se mantienen solos, dado el carácter adictivo de la sustancia, más específicamente la nicotina. Esta es la razón por la que, desde un principio, siempre hubo publicidades de tabaco destinadas directamente a jóvenes. El éxito, el glamour, la virilidad, el placer, son todos términos que poco tienen que ver con los efectos del tabaquismo; sin embargo, fueron y son términos utilizados corrientemente por las empresas tabacaleras. Mantener consumidores no es la consigna de la publicidad de las empresas de cigarrillos, sino de atraer nuevos. Las personas adultas, si no fuman, difícilmente empiecen a hacerlo, mientras que si ya lo hacen, difícilmente dejen de hacerlo. En tanto, las personas jóvenes son los potenciales consumidores de su producto. El éxito de no fumar En las últimas décadas las denuncias y demandas a las tabacaleras se hicieron constantes. Dentro de la gran cantidad de juicios, muchos de los cuales fueron favorables para los demandantes, algunos de los temas que se trataron, ítems que se involucraban en las sentencias, fue el de prohibir las publicidades dirigidas a menores de edad. Inclusive, una de las acusaciones hacia las tabacaleras, fue la de haber mentido sobre los efectos que generaba, el tabaco en general, y los cigarrillos Light en particular. Mediante la publicidad, las etiquetas aseguraban que estos cigarrillos no tenían efectos negativos para la salud. A su vez, y también mediante la publicidad, la información del carácter nocivo para la salud que tiene el tabaco, fue ocultada durante más de cuarenta años por las empresas tabacaleras. |