|
En estas últimas dos décadas, y como consecuencia a la apertura de información hacia todo público de los efectos del tabaco y a constantes y variadas campañas antitabaco que se han desarrollado, nos hemos acercado al conocimiento de cuales son los riesgos y los efectos del consumo de tal sustancia. Como todos sabemos, la nicotina es el componente activo del tabaco, el cual genera la dependencia, el abuso y, por consecuencia, los efectos negativos del tabaquismo, acrecentados por otras sustancias que se encuentran en el producto. Por tanto, podemos señalar desde el principio que la nicotina es el componente que culmina por generar la necesidad de continuar con el consumo, la adicción y la dependencia física de los consumidores de cigarrillos. Sin embargo, no todos quienes han abordado el tema y lo han estudiado, concluyen de forma común en que la necesidad corporal de consumir que se presenta cuando se interrumpe el uso de la sustancia, es la única razón de la dependencia. Tipos de dependencia al tabacoProseguiremos detallando dos tipos de dependencia al tabaco que se pueden presentar. Por un lado está la dependencia leve, la cual conlleva un consumo menor a una cajilla de cigarrillos, es decir menor a 20, en donde el primer cigarrillo se fuma posteriormente a la media hora de haberse despertado. Por otro lado, la dependencia moderada o intensa, la cual significa un consumo mayor a 20 cigarrillos y el primero previamente a la primera media hora del día, luego de haberse levantado el consumidor. Las dudas acerca de la dependencia física que genera el tabaco, radican principalmente en la intensidad de la misma, y en cuanto influye para la continuación del consumo. Diferentes estudiosos del tema afirman que, si bien la necesidad corporal existe, no es lo único que entra en juego, percibiéndose una necesidad psicológica, la cual puede constar con diversas raíces, que hace más difícil interrumpir el consumo para el fumador. |