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Una vez se prueba el tabaco, los riesgos de la adicción al consumo son muy altos. Son altas las probabilidades que afirman que quien comienza fumar, termine volviéndose adicto al tabaco. El tabaquismo no sólo trae consigo problemas y daños interiores, los cuales no son menores, sino también una serie de consecuencias físicas, a simple vista, las cuales afectarán la estética y la presencia del consumidor, además de poder generar fatiga y pesadez, problemas de higiene y autoestima. Dentro de esta serie de efectos que vienen aparejados con el consumo de tabaco y su casi inevitable tabaquismo, comienzan por el mal aliento, problemas dentales, los cuales se ven claramente en el color amarillento de los dientes y también una coloración similar en las uñas. Las arrugas y el envejecimiento de la piel en general, pero particularmente de la piel del rostro, no demora en manifestarse. Beneficios de dejar el hábito de fumar Si bien es compresible la dificultad que presenta dejar el hábito de fumar, deben tener en cuenta los fumadores los diferentes beneficios que significa dejar de hacerlo. Estos beneficios no sólo acarrearán mejoras físicas, el retroceso de los efectos antes mencionados, sino que, e indudablemente la razón principal, disminuirá en gran medida los riesgos de cáncer, los riesgos de piel y los riesgos respiratorios. Igualmente, y centrándonos en los efectos estéticos, podemos asegurar que el mal aliento es uno de los problemas que se terminan rápidamente, sólo unos días después de haber dejado el cigarrillo. En el caso del envejecimiento de la piel, sobre todo las arrugas que se presentan en el rostro, el proceso de rejuvenecimiento es más largo, al igual que las manchas amarillentas, tanto en dientes como en manos. De todas maneras, pasado unas pocas semanas, las mejoras respiratorias y la ansiedad irán disminuyendo. Estos avances, aunque lentos, otorgarán pruebas y fundamentos claros para culminar con el proceso de dejar el tabaco. |