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A partir de las diversas legislaciones en donde se regula, restringe o prohíbe, tanto el consumo, la producción o la venta de determinadas drogas, se han instaurado diversos comercios ilegales de tales sustancias. El impedimento de adquisición libre de drogas como la cocaína o la heroína, entre otras, han transformado a estas sustancias en una mina de dinero para los traficantes. Siendo un negocio ilegal, todo se mueve por fuera de las normas corriente, o por lo menos dentro de normas dictadas por lo mismos narcotraficantes. El alcohol y el tabaco, en momentos de prohibición como lo fue la Ley Seca en Estados Unidos, son ejemplos de cómo sustancias hasta entonces legales se convirtieron rápidamente en el objeto de tráfico y contrabando, con ganancias mucho mayores a las habituales. Hoy en día, el tabaco y el alcohol son sustancias legales. En tanto existen otras sustancias, como las mencionadas cocaína y heroína, que son “vedette” en lo círculos del tráfico. Sin embargo no sólo estas drogas son las que se mueven por fuera de la ley. Muchas drogas de venta libre o drogas prescriptas se ofertan por fuera de círculos médicos. Drogas recetadasExisten muchas sustancias legales que, pudiéndose adquirirse con una prescripción médica, son ofrecidas en círculos ilegales. Los derivados del opio, sustancia que se utiliza como base para diversas drogas legales, son de las sustancias más ofrecidas por fuera de las normas legales. Esta oferta puede proceder de recetas médicas robadas o falsificadas. A su vez, también ha comenzado ha suceder en los últimos años la reventa de este tipo de drogas en Internet. En ambo casos, falsificación de recetas como venta por Internet, son formas de tráfico más simples de controlar por la policía, pues en la gran mayoría de los casos son sustancias que proceden de centros establecidos, como hospitales o clínicas. Sin embargo también pueden partir estas drogas desde laboratorios clandestinos, lo cual agranda los riesgos entorno a la calidad del producto. |