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La heroína es una de las drogas de abuso más fuerte, la cual puede generar una intensa dependencia rápidamente. La heroína se puede consumir de diversas formas, ya sea por vía intravenosa, nasal o aspirando el humo. Tres formas de consumo de rápido acceso de la droga al cerebro, las cuales a su vez, presentan diferencias particulares cada una. De cualquiera del las tres formas la droga llega instantáneamente al torrente sanguíneo. Si se la inyecta, el proceso de llegada es inmediato. Si se la aspira o esnifa, estando la droga en estado de polvo, la droga llega al torrente sanguíneo a través de los tejidos nasales. En el caso de fumar la heroína, como decíamos, también hay una llega rápida de la droga a la sangre y mediante ésta al cerebro. En el caso de la heroína fumada, ésta no se aspira mediante un cigarrillo armado, sino que se inhala el humo. Habitualmente se consumo sobre un papel de aluminio, el cual recibe calor desde abajo, desprende el humo que se aspira utilizando un tubo. Adicción a la heroínaConsumiéndose la heroína de cualquier forma que mencionábamos, puede generar dependencia y adicción. La heroína es una de las drogas más fuertes en este sentido. A su vez, la intensidad de sus efectos genera un síndrome de abstinencia de gran fuerza. A diferencia de otras drogas, el síndrome de abstinencia de la heroína se percibe tanto física como psicológicamente. El efecto físico es el más crudo para el consumidor, siendo el que genera el mayor malestar. El síndrome de abstinencia se puede relacionar como una gripe intensa, acompañado de calambres, dolores musculares, diarrea, vómitos y una muy fuerte ansiedad, la cual se acrecienta acompañada de un cuadro depresivo luego de pasado el síndrome. |