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El éxtasis, también conocido como MDMA (metilendioximetanfetamina), es una sustancia que cuenta con particularidades propias de algunas drogas alucinógenas, así como de otras estimulantes. Por esta razón es que los eventuales efectos que su consumo genere en su usuarios, pueden ubicare tanto en un plano como en el otro, o quizás en medio de los dos. Habitualmente se encuentra a esta droga bajo la forma de pastilla, aunque puede presentarse en otros formatos, siendo lo común su consumo por vía oral. Los efectos primarios aparecen luego de 30 minutos de su ingesta, en tanto pueden alcanzar entre las 6 horas y las 24 horas. Dentro de estos márgenes, los estados iniciales son los de euforia y relajamiento corporal, con gran influencia en el plano anímico de consumidor, generándole una mayor confianza personal, y apertura en el relacionamiento con terceros. En tanto, se acelera el ritmo cardíaco, se dilatan de las pupilas y se produce sequedad en la boca. Intoxicación y abuso En cuanto a los riesgos que puede generar la intoxicación de éxtasis, las consecuencias más inmediatas son las náuseas convulsiones, vómitos, así como la deshidratación. De todas formas debemos reseñar que los efectos propios de la droga, tanto como los generados por la intoxicación, están determinados por diversos factores, como la pureza de la droga, el ámbito en el que se la consuma, u otras drogas consumidas en simultáneo. Por otro lado, el abuso de éxtasis puede generar ciertos efectos similares a los de la cocaína y las anfetaminas, en donde se da la sensibilización p tolerancia aguda. Esto significa que los efectos primarios, aquellos efectos que le fueron agradables al consumidor, se pierden y pueden llegar a no repetirse, aun a pesar de reiterar y abusar de las dosis. |