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El empleo de la cocaína en la actualidad se relaciona directamente con su uso ilegal y narcótico. De carácter estimulante, el uso de esta droga provoca durante escasos minutos luego de su consumo: excitación, lucidez y autoconfianza, dando paso a ansiedad y depresión cuando los efectos desaparecen. Las formas químicas de encontrar a la cocaína son las sales, el clásico polvo blanco, y los cristales, crack, cocaína base, base libe, entre otras formas de mencionarlo. En las décadas de los ochenta y los noventa, la cocaína fue la droga más popular en términos recreativos. El uso de la cocaína durante esos años fue masivo, en diferentes partes del mundo. De todas maneras, el empleo de la cocaína no comienza durante ese tiempo, sino que sus usos cuentan con más de años, a modo de anestésico, mientras que, por otro lado, la hoja de coca se viene utilizando desde tiempo mucho más antiguos, como hierba medicinal. Hierba medicinal y anestésico Como hierba medicinal, la hoja de coca viene utilizándose desde tiempo remotos, sobre todo en las zonas andinas de Sudamérica, a modo de infusión o simplemente masticándolas. Las hojas de coca aun continúan utilizándose de dicha forma, en las zonas mencionadas para soportar la fatiga, el hambre, así como rito. La hostilidad de las zonas andinas ha generado el consumo de la hoja de coca desde la antigüedad, por las mismas razones que se hacen hoy en día. En relación a su uso anestésico, comenzó a investigarse en la mitad del siglo XIX, cuando por vez primera se logró extraer la cocaína en sí de la planta de coca. Desde ese tiempo se utilizó a la cocaína de modo curativo, para tratar diferentes enfermedades. Con las consecuencias de su uso se vio la posibilidad de que genere dependencia, por lo que pasó a estar prohibida. Sin embargo, hoy en día, en algunos países continúa utilizándose como anestesia local para diferentes cirugías. |