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El nuevo objetivo de los narcotraficantes, en relación al contrabando y traslado de la droga, parece ya no ser las formas para ocultar grandes cargamentos de cocaína, sino el de volver lo menos reconocible posible a la sustancia. Diferentes caras viene tomando la cocaína, camuflándose para poder evitar los controles policiales. La cantidad inimaginable de dinero que maneja la droga, les abre las puertas a los traficantes para el estudio y la investigación de estas nuevas formas. A su vez, los precios que se manejan son difieren en las distintas partes del mundo. Saliendo de Bolivia o Colombia, el precio de la cocaína sube en los puntos más distantes del globo. Mediante diferentes procesos químicos, los traficantes han transformado el aspecto corriente de la cocaína, para hacerla irreconocible, o, por lo menos indetectable por lo controles. Con procesos químicos la transforman y con procesos químicos la vuelven a se estado primario. El camuflaje de la cocaína Las nuevas caras que ha tomado la cocaína son cada vez más variadas. Cocaína roja, cocaína líquida, cocaína negra, cocaína en ropa, inodora, son algunas de las tantas formas que ha adaptado. Los métodos de escondite y camuflaje de la cocaína son impensados. La cocaína ha tomado formas de plástico, de vidrio, de accesorios o regalos, viaja impregnad en ropa y en materiales que funcionan como fondo de maletas o valijas. La característica fundamental de que la cocaína pueda ser manipulada de tal manera, radica en la facilidad con que se puede mezclar con otras sustancias, además de su carácter soluble. En los procesos a los que se somete la coca, la pérdida, en mayor grado, es únicamente de un 10 %. |