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En el transcurso del consumo de la droga, siempre ocurre un momento siguiente al de efectos primarios que ocasiona. En esta etapa, luego del momento cuando el consumidor disfruta de los efectos placenteros producidos por la sustancia, se da el lapso de “bajada” de tales efectos. Nunca, un consumidor de cualquier droga, alcanza los efectos que disfrutó la primera vez. Si se utilizó una droga en una situación en particular, los riesgos no existen. Éstos se presentan con la reiteración del uso, pudiendo llegar a ser peligrosos con abuso, es decir con un consumo excesivo y prolongado de una sustancia. Luego de los mencionados efectos primarios, los cuales se le presentan a un consumidor asiduo, de larga o de corta data, de forma cada vez menos intensa, es cuando surge el estado decaimiento, en el caso de la cocaína, depresión y ansiedad, estados en donde la única forma de superarlos, es con otra dosis. El individuo y la droga No sólo influye la cantidad o la asiduidad con que se consume una droga a los efectos que ésta genere. El plano individual del consumidor también juega su parte. De esta manera: mediante la tolerancia o la sensibilización que cada uno tenga. Como decíamos, los efectos sentidos en la primera ocasión de consumo, nunca se repiten. Por lo tanto, cada consumo posterior, si bien tendrá un carácter placentero, no será de la misma manera, ni en intensidad ni en tiempo. A su vez, el descenso de los efectos placenteros trae consigo una sensación de malestar para el consumidor, la cual, con la repetición, se vuelve más severa. La tolerancia y la sensibilización entran aquí en juego. La tolerancia refiere a la carencia o ausencia de tales efectos primarios. Lo que conlleva a aumentar las dosis, para asimilar aquéllos efectos. De esta manera un consumidor repite las dosis con mayor frecuencia, dado que los efectos no son los mismos. El riesgo latente aquí, es llegar a la dependencia. En el caso de la sensibilización que una persona tenga frente a la droga, la cuestión es inversa. Mientras más se consume, más son los efectos que ésta tiene, por lo que mientras más se utilice la droga, más satisfacción se tendrá. Aquí, el peligro mayor es el de la sobredosis. |