|
Los narcotraficantes, con base en la inimaginable cantidad de millones de dólares que mueve el tráfico de drogas, han venido experimentando y creando nuevos recursos y métodos para lograr un mas óptimo traslado y sorteo de los controles de seguridad de las aduanas. En la actualidad, las estrategias de ocultar cargamentos y buscar nuevas rutas de tráfico, han dado paso a medidas de disfraz y vestimenta de la droga, con el objetivo de lograr una sustancia imperceptible por parte de los controles policiales. La cocaína roja es una de las tantas formas que viene tomando la droga, en pos de crear una sustancia difícil de detectar. La cocaína rojiza es una consecuencia a la cocaína negra, otra modalidad de tráfico, la cual desde hace ya uso años atrás viene siendo contrabandeada, y ya ha encontrado respuesta por parte de lo controles, siendo incautada con mayor frecuencia. Cocaína rojiza La cocaína de color rojizo, como decíamos previamente, es una de las tantas modalidades utilizadas por los narcotraficantes para sortear los controles, y hacer pasar de forma desapercibida la droga de un lugar a otro. La cocaína roja surge en consecuencia a la mayor regularidad con que se viene incautando la cocaína negra, otra forma de “vestir” a la cocaína. La cocaína roja parte, en amplia mayoría, desde Colombia. Con destino de Europa y Estados Unidos, es trasladada en accesorios de cuero o piel, siendo un material lo suficientemente flexible como para resistir los movimientos que implique un viaje. La cocaína rojiza, al igual que las otras formas de la droga como la cocaína negra, cocaína líquida, cocaína plástica y cocaína gomosa, resultan de un proceso químico que varía el aspecto natural, blanco y cristalina, de la cocaína. Luego de traficada, la sustancia es sometido a otro proceso, con el cual se vuelve al estado corriente. |