|
El consumo de alcohol está determinado por diferentes fases o etapas, que se manifiestan en la salud del consumidor. Por supuesto que un consumo abusivo y excesivo genera efecto negativo en quien lo consume, ya sea una única vez, es decir, en un consumo casual, tanto como en un abuso reiterado y regular, lo que se puede señalar como alcoholismo. En un primer momento, el efecto producido por el alcohol es relativamente satisfactorio y relajante, en donde el bebedor se muestra excitado, desinhibido y eufórico. En esta etapa el promedio de ingesta es de 0,5 gramos por litro de sangre. La fase siguiente, con una tasa de 2 gramos de alcohol por litro de sangre, va acompañada de confusión en el consumidor, quien puede mostrarse irritado, en tanto físicamente los efecto son los de las nauseas y vómitos, con dolores de cabeza, problemas en el habla y falta de coordinación corporal. Fases siguientes del consumo de alcohol Las siguientes fases en el consumo de alcohol son las más graves, pues son las que devienen luego de un abuso importante de la sustancia. En estas últimas instancias, las cuales comienzan con un promedio de alcoholemia de 3 gramos por litro de sangre. Es una etapa anestésica, cargada de incoherencia y estupor en el consumidor, imposibilidad en el habla y en el movimiento, pudiendo alcanzar un estado inconciente o, incluso, de coma, acompañado por problemas respiratorios. La etapa final, la cual puede llegar a ser letal, comienza con una tasa de alcoholemia aproximada de 5 gramos de alcohol por litro de sangre. Se la conoce como etapa bulbar, en donde puede ocurrir un paro cardio respiratorio o cardio vascular, con la posterior muerte. |