|
En primera instancia vale destacar que las definiciones existentes referentes a la salud mental se presentan con ciertas diferencias, por lo que no hay una definición “oficial” de la salud o el estado mental. Sin embargo, hay ciertas similitudes en dichas definiciones que son los que forman, en mayor o en menor medida, las características fundamentales y el concepto de salud mental. El primer aspecto a destacar, el cual se presenta en las diferentes definiciones referentes a la salud mental, es que tal término no va en contrariedad con alguna deficiencia mental o con un desorden mental. Es decir que la salud mental no sólo se constituiría en si misma por no contar con un desorden mental, sino que la salubridad mental se establecería por otros aspectos, a su vez del mencionado. Características generales de la salud mental A grandes rasgos, la salud mental refiere a la relación entre un individuo y el entorno. Como salud mental se considera al equilibrio que establece una persona con el ambiente cultural y social que lo rodea. El estado saludable de una persona debería garantizar la propicia actividad, participación y relacionamiento con el exterior, en pos de lograr la calidad de vida necesaria y el bienestar adecuado para la vida. Sin embargo, las sociedades médicas en general concluyen que la salud mental engloba aspectos mucho más complejos, los cuales no se podrían englobar en una única definición. Salud mental y salud física Todos coinciden en que la relación entre la salud mental y la salud física es indudable. De hecho, el término salud mental o estado mental, remite a los conceptos de salud física y estado físico. Se asegura que una alteración o un enfermedad en un de los dos aspectos, altera a la otra. Es muy difícil que la salud mental se alcance por fuera de la salud física, así como lo contrario. |