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El consumo de drogas estimulantes y drogas tranquilizantes en cada vez más corriente en la sociedad. Los estimulantes, por un lado, ofrecen, como lo dice el propio nombre, un estímulo al sistema nervioso central. Las drogas estimulantes alteran la actividad física, el estado de alerta y la lucidez. Estas drogas, centradas en las anfetaminas y el éxtasis, se utilizan habitualmente en pos de una noche de diversión. La cocaína y el crack son otras drogas estimulantes usadas por muchos consumidores, siendo esta última de carácter fuertemente adictivo. Sin embargo, no todos los consumidores las toman en busca de lo mismo. El trajín incesante de la actualidad, las largas jornadas laborales o de estudio, llevan a muchos individuos al consumo de estimulantes, con el objetivo de tolerar de la mejor manera posible las actividades y responsabilidades diarias que deben enfrentar. La dependencia a tranquilizantes Por contraparte a los estimulantes se presentan los tranquilizantes. También claro el efecto principal de la droga pos su nombre, los tranquilizantes son cada vez más habituales dentro de la sociedad. La necesidad del consumo de tranquilizantes puede ser para lograr conciliar el sueño, para relajación, para atacar el nerviosismo o el estrés. Las Benzodiazepinas, con el Diazepam como pastilla más conocida, son los relajantes más populares. En ambos casos, drogas estimulantes y drogas tranquilizantes, cuentan con riesgos de dependencia. si bien no se pude decir que provoquen una adicción física, si pueden generar una dependencia psicológica .el riesgo principal, en ambos tipos de drogas, comienza cuando no se puede alcanzar el objetivo planteado son el uso de la droga. Necesitar un estimulante para soportar la jornada o para divertirse, así como un tranquilizante para poder dormir, es el inicio de un posible riesgo mayor. |