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Al igual que ocurre con otras dependencias, ya sea a drogas, al juego, al alcohol, entre otras, la dependencia al sexo puede corresponderse a diferentes causas que hayan funcionado como base para la posterior conducta de dependencia. De acuerdo a esto, podemos decir que la dependencia al sexo puede haber sido cimentada por una clave particular, o por varias, por una circunstancia compulsiva únicamente, o por el conjunto de diferentes puntos. La masturbación excesiva, la pornografía constante, una o varias relaciones de una vida sexual incesante, pueden haber sido el principio de la dependencia, cada una por separado o todas conjuntamente. A su vez, es habitual entre los adictos al sexo que el proceso que deriva en la dependencia sea un proceso progresivo y escalonado, en donde, en un principio, la conducta compulsiva radicaba en uno de los puntos nombrados anteriormente, para derivar, más tarde, en una conducta dependiente en todo momento y en toda su expresión. Adictos al sexo La adicción o dependencia al sexo, genera en el individuo una conducta que se puede identificar, de alguna manera, con la de los adictos a drogas, al alcohol, al juego, y a los demás objetos de adicción. La conducta del adicto al sexo es compulsiva, la persona carece de la posibilidad de control sobre sus actos y sobre sus pensamientos, teniendo como objetivo único el de saciar sus necesidades. También se puede marcar una línea de similitudes a las demás adicciones, en el punto en que el adicto al sexo dedica su atención y su concentración únicamente al sexo. A su vez, por fuera de las circunstancias sexuales, el adicto se encuentra apesadumbrado, angustiado y deprimido; el estado del individuo cuando no está buscando responder a su necesidad, es de vergüenza y baja autoestima. En habitual que en determinadas instancias el adicto pretenda o desee para, pero difícilmente lo logre. |