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El aumento de la administración y la aplicación de tratamientos farmacológicos a niños, se estableció como consecuencia al constante diagnóstico por parte de médicos pediatras, de de diferentes tipos de trastornos que requieren de tales tratamientos. La inmediata administración de medicamentos farmacológicos es lo que llamó la atención de las organizaciones internacionales de salud, pues la única respuesta aparente a los posibles síntomas que presentan los niños, es la de la administración de fármacos. Los trastornos como el ADD, Trastorno de Déficit de Atención, TGD, Trastorno Generalizado del Desarrollo y TOD, Trastorno Oposicional Desafiante, cada uno según sus siglas en inglés, son cada vez más frecuentemente diagnosticados, y tratados con fármacos. Medicamentos en la infancia La aplicación de estos medicamentos y tratamientos farmacológicos desde en la infancia pueden generar severos riesgos en la salud. La administración de fármacos se ha visto, de alguna manera, banalizada. Los tratamientos con fármacos es cada vez más habitual entre adultos, teniendo repercusiones en los niños. Una de las inquietudes presentadas por parte de las organizaciones internacionales de Salus, radica en la costumbre instalada de encontrar en las pastillas, la única solución para los problemas que presentan los niños. Los efectos que pueden producir estos fármacos, amén de la dependencia que pueden alcanzar, se avistan inmediatamente, con síntomas como el insomnio y la pérdida de peso. La receta de pastillas sea vuelto de los más habitual, pudiendo generar futuras generaciones de adictos. El Metilfenidato, droga con la cual se trata el ADD y el TOD, conocida como Ritalina, ha aumentado en más de un 70% sus ventas en los últimos años. A su vez, en mucho de los casos, el diagnóstico se realiza en base a síntomas que no determinan específicamente un trastorno, sino un comportamiento que puede ser propio de la niñez. |