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En ocasiones, el concepto de “adicción a la comida” lo que hace es englobar diferentes tipos de conductas, desórdenes adictivos alimenticios diferentes, con causas y características que difieren entre si, pero que se presentan manifestando ciertos rasgos de conducta adictivos, los cuales se pueden asimilar a los que se presentan en otros tipos de adicciones. El comedor compulsivo es sólo una de las formas de conducta que puede presentar el término “adicción a la comida”. Dentro de este tipo de conducta, como decíamos, se presentan rasgos adictivos, como la obsesión o la falta de control al momento de ponerle fin o límites a la conducta que se está llevando. A su vez, y amén de la compulsión que se instala por comer, también pueden surgir diversos estados también posiblemente vinculables a otras conductas adictivas, como depresión, remordimiento o culpa. De todas formas, y al poder asimilar los rasgos de un comedor compulsivo con el de un adicto a las drogas o al alcohol, también pueden asimilarse sus causas, las que obedecen a problemas ulteriores, no enfrentados, que son el germen de lo termina ocurriendo. Desorden alimenticioEl comedor compulsivo, como veíamos, puede ser identificado con una persona dependientes a una sustancia. Sin embargo, en el caso de los alimentos, no se encuentra en el común de las comidas sustancias que puedan provocar adicción o dependencia física, como ocurre con el alcohol o algunas drogas. Sin embargo, y al igual que sucede con ciertas dependencias, la necesidad parte de una dependencia psicológica. En el caso de un comedor compulsivo, en tanto, las consecuencias que pueden acaecer no presentan efectos extremos como frente a una droga; de todas formas, si presentan efectos en la salud, que con el tiempo si pueden ser irresolubles. El sobrepeso o la obesidad, son una de las posibles consecuencias que, a su vez, afectan la conducta y el estado de ánimo del individuo. |