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En estos últimos tiempos hemos escuchado en diferentes circunstancias el concepto de “adicción a la comida”, algo que a priori resulta complicado de concebir. De hecho, quizás la terminología “adicción a la comida” no sea ni la más exacta ni la más apropiada. A lo que nos referimos cuando hablamos de “adicción a la comida”, posiblemente tenga relación directa con un desorden alimenticio que deriva en comer compulsivamente, aquello a lo que se conoce como comedores compulsivos, y quizás ésta sea la relación más apropiada que se le pueda dar al término. Sin embargo, también existen otros desórdenes alimenticios, algunos de ellos desórdenes adictivos vinculados a la comida, como lo son la anorexia y la bulimia, ambas desórdenes que también se pueden ligar al término usado al principio. Desórdenes alimenticiosEn relación a los desórdenes adictivos alimenticios que mencionábamos, ya sea el de un comedor compulsivo, el de un bulímico o un anoréxico, existen determinados comportamientos que se pueden asociar a los de otras adicciones y conductas adictivas, por ello es que, habitualmente, concluimos en una adicción. En estos tres casos se presentan ciertos elementos como la falta de control y la obsesión, puntos clave en adicciones de otro tipo, como la droga o el alcohol, aunque en estos últimos la mayoría de las veces entra en juego una sustancia adictiva, que genera la dependencia. En el caso de la comida no existen alimentos de consumo frecuente que generan dependencia física, por lo que tanto el descontrol y la obsesión alimenticia radican en aspectos psicológicos, que llevan a tales conductas. |